jueves, 18 de febrero de 2016

La congruencia


Alguna vez me dijeron que la congruencia te vuelve vulnerable frente a los otros porque saben cómo reaccionarás frente a una situación determinada. Sin embargo, difiero sobre las consecuencias de la congruencia porque no considero que sea un signo de debilidad; por el contrario, gracias a la congruencia podemos obligar a nuestra mente a pensar en un hilo conductor de nuestras acciones que sea sólido y bien fundamentado. Me atrevería a decir que la congruencia es un ejercicio de disciplina, perseverancia y autoconocimiento. 

Asimismo, la congruencia no significa que debamos permanecer inmóviles y ajenos al cambio. La congruencia nos exigirá que el cambio sea razonado o que por lo menos sea un proceso consciente. El individuo congruente sabe que en ocasiones es oportuno dejar ciertas prácticas o ideas con la finalidad de continuar construyéndose como persona, es decir, de seguir contribuyendo a su proyecto de vida. Si pensamos a la vida como un mapa, la congruencia será la lógica que utilicemos para llegar del punto A al B o al C, no obstante, no dictará algún camino como adecuado o algún medio de transporte como el mejor. Ahora que lo pienso bien, tal vez la frase adecuada no era "la congruencia te vuelve débil",  sino "la congruencia no es para los débiles". 

Pablo Picasso, Retrato de Ambroise Vollard (1909-1910).


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